A finales del año pasado, el CNTA reunió a industria, científicos y proveedores tecnológicos para debatir sobre las oportunidades y retos de la personalización en la alimentación.

Una tendencia en auge

El ámbito de la personalización está a la orden del día. Y, en el sector de la alimentación, no iba a ser menos. Es por esto que, en la pasada Jornada de Transición Tecnológica, el CNTA, se quiso centrar en esta tendencia. Utilizando el lema “Personalización: el efecto Netflix, en el modo de elegir, consumir y producir nuestros alimentos“, han querido analizar cómo afecta la personalización a la alimentación.

Además, pretenden que los diferentes profesionales del sector podamos descubrir oportunidades para adaptar nuestros negocios a la actualidad.

El consumidor en el centro

Como venimos repitiendo en Yecla33, el cliente siempre es el centro de nuestros negocios. Actualmente, el consumidor se ha acostumbrado a las experiencias personalizadas. Es por esto que las experiencias tienen un gran valor para crear una expectativa al consumidor.

La personalización en el sector de la alimentación puede venir por varias vías:

  • Formulación de productos.
  • Procesos productivos ad hoc.
  • Marketing personalizado.
  • Relación con el consumidor.
  • Logística.

Pero, estos avances dependen de la posibilidad de contar con tecnologías como el big data, la Inteligencia Artificial, la impresión 3D, etc. Con estas técnicas se pueden realizar productos para cada persona de forma específica. Como resultado, se obtiene información muy concreta sobre qué necesidad tiene cada cliente y se puede, después, adaptar a aquello que se le ofrece.

Es, por ejemplo, lo que os contábamos en un post anterior sobre las recomendaciones de Google Maps. Aunque hay muchas otras posibilidades que están, todavía, por descubrir. ¡Prometemos contároslas en cuanto nos enteremos!